domingo, 6 de septiembre de 2015

SICARIOS Y EXTORSIONADORES OPERAN DESDE EL NORTE CHICO


(La República) Dos granadas de guerra y siete cartuchos de fusil automático ligero (FAL) acompañaban las amenazas de muerte contra el alcalde provincial de Huaura, Humberto Barba Mitrani. Eran las 8:45 a.m. del miércoles 26 de agosto y unos cuatrocientos empleados que acababan de iniciar sus labores en la municipalidad debieron evacuar el lugar de inmediato.

Una trabajadora de limpieza pública había encontrado los pertrechos dentro de un sobre de manila, abandonado a pocos metros de una de las puertas laterales del edificio. El burgomaestre presidía en ese momento una reunión y tuvo que cancelarla para ponerse a buen recaudo: un manuscrito dentro del sobre alertaba que el objetivo era él.

"Mira perro conch... te llegó tu hora de pagar por lo que hiciste a los comuneros. Tienes 24 horas para llamar al 947557023. Esto es solo una advertencia, la próxima te vamos a matar a ti y a toda tu familia. Acá nos vas a colaborar con $100.000", versaba la misiva en letras de imprenta.

Alcaldes en la mira

Pero Barba no sería la única autoridad de su provincia en recibir amenazas ese día. Horas antes, José Reyes Silva, alcalde del distrito de Santa María, encontró en la puerta de su casa otro sobre de manila con una nota un poco más extensa y un cartucho de dinamita.

"Hola señor José Reyes, le mandamos este regalo ya que Ud. es un ratero (delincuente) como nosotros, solamente que a Ud. le llaman alcalde (...) si avisa a la policía nosotros seremos los primeros en enterarnos, porque tenemos infiltrados por todos lados. Si avisa a la policía procederemos de otra manera...", advertía el manuscrito con una letra similar al enviado a Barba.

El alcalde distrital de Sayán, Félix Víctor Esteban Aquino, también comenzaría a vivir un martirio ese 26 de agosto. Una voz ronca y desafiante le advirtió por teléfono que debía "portarse bien" si no quería que las próximas granadas estallen con su familia. ¿Granadas? Sí. Como las que dejaron en la municipalidad provincial de Huaura.

"El número (947557023) desde el que llamaron y enviaron mensajes de texto al alcalde de Sayán por varios días, es el mismo que aparece en el manuscrito dejado al alcalde Barba", explica el coronel PNP Luis Flores Solís, jefe de la División Policial de Huacho.

Para el alto oficial, detrás de la ola de extorsiones estarían internos del penal Carquín, como arrojaron las pericias luego de rastrear el chip telefónico. "Ya los tenemos identificados, pero ahora esperamos ubicar a sus cómplices fuera de la cárcel", sostiene Flores.

Tierra de sicarios
Si la extorsión es el delito que más preocupa a las autoridades en Huaura, el asesinato por encargo o sicariato es el que más se ha enraizado estos últimos años en las otras dos provincias limeñas, Barranca y Huaral, que integran el llamado norte chico.

Específicamente, el distrito de Pativilca, en Barranca, es considerado por la Policía como una tierra de sicarios, donde avezados criminales, provenientes en su mayoría de ciudades del norte del país (Chimbote, Trujillo, Chiclayo, etc), ofrecen sus "servicios" al mejor postor.

Solo en lo que va del año, más de una decena de muertes  por sicariato se han registrado en Barranca. La provincia más septentrional del departamento de Lima tiene un grave problema en los seudosindicatos de construcción civil que contratan asesinos para sellar sus venganzas.

Pseudosindicatos

Según denuncias recogidas por La República, los integrantes del Sindicato de Pativilca-Buenos Aires Alto, apoyan revocatorias y elecciones distritales. 
Su negocio principal es la extorsión y el cobro de cupos a las obras y mineros ilegales que proliferan en Pativilca.

Forman asesinos

Pero ahora no solo contratan a ranqueados asesinos, también los forman. El hijo de una de las víctimas de esta mafia, quien prefiere ocultarse en el anonimato, asegura que en el sector Buenos Aires Alto "se reparten armas a jóvenes y menores de edad, y les enseñan a disparar a espaldas del cerro de El Porvenir".

Es en la cima de ese cerro donde el cabecilla de la organización, Wilson Cruz Galarreta  "Wilson", tendría su guarida. "Desde ahí controla todo y es imposible para la Policía entrar en esa zona. Todos los que cuidan a 'Wilson' son fieles a él como corderos de un rebaño", refiere el entrevistado.

La banda de "Wilson" es conocida como "Los Chicos Malos de Pativilca". Entre sus muchos crímenes destaca el secuestro y homicidio del empresario ferretero Richard Félix Flores y sus dos guardaespaldas, en 2013. Al parecer, Flores habría invadido un denuncio ilegal para extraer oro y tuvo que pagarlo con su vida.

En abril de este año, el lugarteniente de "Wilson", Maximiliano García Pantoja, alias "Cholo Machi", fue ultimado de varios balazos y desató la alarma en toda la provincia. De ser un sujeto "intocable", ahora era una baja dentro de lo que se cree es una guerra entre dos bandas criminales.
Huaral violento
En la provincia de Huaral las cosas no son muy diferentes. En mayo último, los asesinatos del dirigente de construcción Willy Mendoza Guillén (47), del empresario Eusebio Salvador Saavedra (40) y del presunto delincuente Junior Gonzales Meléndez (21) "El Oso", alarmaron a la población.

El jueves último, ese clima violento que parecía haberse disipado, regresó. Un joven pescador, identificado como Miguel Cervera, de 20 años, fue ultimado a balazos desde una moto lineal, mientras departía con unos amigos en el barrio de la Huaquilla.

"El principal problema del norte chico es que es una zona de tránsito entre Lima y las ciudades del norte, donde la delincuencia ha ganado terreno", reflexiona el coronel Flores, quien trabaja para que esa violencia no llegue a Huaura.

En Huacho solo hay 40 policías para más de 130 mil habitantes


Huacho, capital y sede de la alcaldía provincial de Huaura, afronta una alarmante escasez de personal policial. Tras visitar esta localidad que cuenta con un importante circuito comercial y turístico, se pudo comprobar que solo 40 efectivos custodian las calles de esta ciudad que tiene una población de más de 130 mil habitantes.

"Son solo cuarenta policías, que bajo el sistema del venticuatro por venticuatro (trabajan un día y descansan otro) se convierten en veinte. Es más, hace poco cinco de ellos fueron invitados al retiro por edad, lo que significa que tenemos a diario a menos de diecisiete efectivos", declara preocupado el alcalde Humberto Barba.


Barba asegura que el ex ministro Urresti prometió dotar de cien agentes más al cuerpo policial huachano, pero al ser reemplazado por Pérez Guadalupe, la promesa no llegó a cumplirse. "Nosotros queremos hablar con el ministro para trabajar de la mano y que la delincuencia no se desborde como en las provincias vecinas", invocó. El viernes, delincuentes detonaron un explosivo en un conocido local del centro de esta ciudad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario